26 julio 2010

La prevención del Alzheimer comienza en la juventud

Buscar la plasticidad mental a través de simples actividades, como sonreír y experimentar sentimientos positivos, es el principio hacia una felicidad emocional y una salud mental, base fundamental de la prevención de la enfermedad de Alzheimer.

 

Esta fue la premisa con la que se inició el XII Simposio Interdisciplinario sobre este mal, realizado el 15 de octubre en el Centro de Arte Contemporáneo de Maracaibo “Lía Bermúdez”.


El neurólogo Ciro Gaona, coordinador del Grupo Internacional de Investigación de la Demencia 10/66, indicó que la plasticidad cerebral no es más que la acción biológica de la sinapsis cerebral, es decir, la acción comunicante entre las células nerviosas.


En una especie de introducción, Gaona ejecutó, conjuntamente con el público asistente, una serie de destrezas mentales de manera que éste se motivara y pusiera en competencia a su cerebro; de esta forma práctica y divertida se explicó cómo puede prevenirse el Alzheimer.


Durante el evento, en el que asistieron más de 250 personas entre familiares, pacientes, profesionales de la salud, investigadores y público en general, la intención de dar a conocer el avance en cuanto a la prevención, diagnóstico, tratamiento y cuidados del paciente, fue el objetivo principal que se propuso la Fundación ConCiencia (FundaConCiencia) conjuntamente con el Laboratorio de Neurociencias de LUZ, organismos promotores del acto. Un lleno casi total del recinto, demostró que el interés por parte de la comunidad se ha acrecentado.


“Es la única opción que tienen los familiares y cuidadores de expresar su voz. Contamos con personalidades nacionales e internacionales de alta calidad. Los traemos especificándoles qué deben hablarle al público en general, nada de tecnicismos”, precisó la doctora Gladys Maestre de Homes, presidenta de  FundaConCiencia y coordinadora del evento.


Por su parte, Orlando Sega, médico geriatra del Laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Medicina de LUZ, argumentó que “en este evento vienen a oír y aprender. Especialmente en cuanto a la prevención. De tal manera que la proyección hacia la comunidad es básica”.


Artículo de Raydán Leal

09 julio 2010

La cirugía ortopédia de las extremidades inferiores es la operación de más riesgo trombótico (I)

La cirugía ortopédia de las extremidades inferiores es la operación de más riesgo trombótico. Si no se hace prevención en las cirugías de cadera o de rodilla, entre el 40 y el 80 % de los pacientes intervenidos pueden desarrollar una trombosis; es decir, que se desprenda un trombo, viaje por las arterias y pueda provocar graves complicaciones. Por eso, es importantísima la prevención de estos episodios preservar la calidad de vida de estos pacientes.

En todos los casos de prótesis de cadera y rodilla, esta patología tiene una prevalencia muy alta y sobretodo un riesgo muy grave en la migración o movimiento de esos trombos, que en un 40-50% de los casos pueden ir a los pulmones o al corazón.

En la cirugía actual, que se realiza de forma programada a pacientes con dolor de rodilla o cadera, se espera que no haya ninguna complicación, pero en casos muy raros se puede  llegar incluso a la muerte, por ello se debe hacer profilaxis en todos los casos, comenta el Doctor Alberto Delgado, Jefe de seccion de traumatología del Complejo Hospitalario de Jaén.

Se realizan muchísimas intervenciones anuales de este tipo, y además es una cirugía muy agradecida. En pacientes prácticamente inválidos y con mucho dolor, la operación da excelentes resultados y les cambia la calidad de vida espectacularmente, no solamente en cuanto al dolor sino en incluso en la supervivencia, la expectativa de vida de esa gente puede ser mayor, porque al poder moverse y hacer vida activa la función cardiaca y respiratoria trabaja más y todo mejora.

La esperanza de vida está subiendo cada vez más, hace 30 o 40 años la gente se acostumbraba al dolor y se quedaba en casa, sin andar; ahora puede mantener su nivel de vida mejor y más tiempo.

Las heparinas son unos medicamentos que impiden que se forme el coágulo, igual que hace la sangre en las heridas para evitar que salga del cuerpo. El problema que tenemos después de una operación de prótesis de cadera o rodilla es que, tanto por la anestesia como por la intervención, la sangre se acumula en las piernas y no se mueve con toda la velocidad que quisiera. Ese enlentecimiento de la sangre hace disparar una serie de señales que le hace creer a la sangre que se encuentra ante una herida, por lo que desarrolla lo que se llama la cascada de la coagulación, creando un coágulo pero mal formado, dentro de una vena, donde no debería estar. Para prevenir estos coágulos se da la heparina, que es un anticoagulante que impide que ese coágulo se forme.

Esta patología es muy silente, es decir, prácticamente no se nota: el paciente se opera, le duele un poco al principio, se lo trata con analgésicos y él mismo nota que se va recuperando, por lo que no se percibe la necesidad de seguir tratándose con este medicamento. Otro problema importante sería que, hasta hace muy poco, la única forma de administrarse la heparina era mediante una inyección que se ponía habitualmente en la barriga de forma subcutánea, porque aunque sea una técnica sencilla, un pinchazo siempre es un pinchazo.

Hace tres o cuatro meses ha aparecido en el mercado una heparina en pastillas, con la misma efectividad que la pinchada pero mucho más cómoda de tomar, una toma al día. El principio activo es el dabigatrán etexilato y en las farmacias se conoce comercialmente como Pradaxa.