01 febrero 2011

ENVEJECIMIENTO Y PERDIDA AUDITIVA

Con el envejecimiento fisiológico del oido interno, se produce a menudo una pérdida progresiva de la audición. Es lo que se conoce como presbiacusia.

 

Afecta a ambos sexos, pero tiene mayor incidencia y gravedad en los hombres.

 

Está comprobado que se produce fundamentalmente por una degeneración de las células sensoriales y de las neuronas que transmiten la señal. Parece deberse a un deficiente aporte de oxígeno y nutrientes. Hay no obstante otros factores asociados que pueden hacer que esta enfermedad se manifieste mas pronto de lo habitual (50 -60 años). Entre estos cabe destacar:

 

-Factores genéticos

-Medicamentos ototóxicos

-Alcohol

-Tabaquismo

-Exposición constante a ruidos fuertes

-Enfermedades como diabetes y aterosclerosis

 

El diagnostico se produce cuando se consulta a un especialista en audiometría que realizará las pruebas exploratorias adecuadas.

El único tratamiento actual es el uso de prótesis auditivas o audífonos, ya que no hay ningún medicamento ni cirugía capaz de solucionar el problema. A veces el médico puede recomendar el uso de medicamentos que en todo caso, tienen por objeto mejorar los síntomas o las patologías que favorezcan u originen la aparición o progresividad de la presbiacusia, pero no la enfermedad misma.

 

 

Según declaró el psicólogo y especialista en acúfenos Josep Rivas en las pasadas Jornadas Técnicas organizadas por la Asociación Nacional de Audioprotesistas, en contra de la creencia popular de la importancia de la vista sobre el oido, esto sería así en lo referente a las capacidades motoras y en la movilidad, pero no en lo referente a la estimulación cerebral. Rivas apuntó que el 50% de la estimulación cerebral procede del oido, frente al 20% de la vista y el 10% de los restantes tres sentidos. Así según palabras textuales "El oido es el órgano que despierta el cerebro" de ahí la importancia de su tratamiento. Una persona con presbiacusia "perderá memoria, reflejos y capacidad intelectual"

 

Rivas recordó que el cerebro empieza a envejecer entre los 30 a 45 años según estimaciones de unos u otros expertos. Es por ello importante mantener unos adecuados estilos de vida que favorezcan la actividad cerebral.


01 diciembre 2010

¿Qué es la artrosis?

Las articulaciones se componen de varias partes y de diferentes estructuras. Si una articulación tiene artrosis, todas ellas podrían estar afectadas en distinto grado, lo que explica muchos de los cambios que experimentan las articulaciones artrósicas.

 

Estructura de las articulaciones:


Las articulaciones nos permiten movernos. A lo largo del día  realizamos miles de movimientos que en su mayoría nos pasan desapercibidos. El líquido sinovial, un fluido segregado por la membrana sinovial, mejora y facilita dichos movimientos.

Las articulaciones cuentan, además, con amortiguadores que mitigan los movimientos repentinos y bruscos: los cartílagos. Estos revestimientos lisos y elásticos protegen la articulación ante cualquier movimiento y permiten que éste se produzca correctamente.

Todas estas estructuras que componen las articulaciones permiten realizar unos determinados movimientos e impiden otros. Por ejemplo, la articulación de los dedos solo pueden moverse como una bisagra, pero no abrirse hacia un lado. La articulación está protegida contra movimientos incorrectos. De esta protección se encargan algunas partes de la cápsula articular (la cápsula fibrosa) y los ligamentos.

 

 

Desarrollo de la artrosis:


Todas las artrosis comienzan por una degeneración del cartílago que recubre los huesos. Al principio la degeneración suele afectar a una pequeña parte y solo de una manera superficial. Poco tiempo después aparecen las primeras alteraciones óseas en las regiones adyacentes al cartílago lesionado, lo que se puede evidenciar en las radiografías. Hay que destacar que para que se pueda decir que existe artrosis tienen que observarse estas dos alteraciones, es decir afectación del cartílago unido a alteraciones óseas.

En la fase avanzada de la enfermedad, el cartílago articular de la región afectada no solo está lesionado, sino que está totalmente  desgastado e incluso ha desaparecido. El hueso desprotegido, roza directamente con el hueso opuesto. La radiografía muestra el contacto directo entre los huesos.

El hueso también ha cambiado con respecto a la fase temprana: Es ostensiblemente más denso y más duro y se reconoce mejor en la radiografía.

En los márgenes de las articulaciones aparecen grandes espolones óseos. El paciente advierte que sus articulaciones aumentan de tamaño y sobresalen. Estos espolones óseos pueden provocar fricciones durante determinados movimientos y causar más dolor.

 

Causas y consecuencias de la artrosis:


Las causas de las artrosis pueden ser cientos sino miles de factores. Accidentes, sobrecargas, defectos congénitos,  trastornos metabólicos y probablemente carencias nutricionales.

Los afectados de artrosis las conocen a la perfección las consecuencias:


- Dolores

- Inflamaciones

- Deformación e hinchazón

- Rigidez incipiente


No obstante la intensidad y la manifestación de todos estos síntomas varían en función de la articulación y del estadio de la enfermedad. No todas las articulaciones están expuestas a padecer artrosis en la misma medida ni por los mismos factores.


Existen  muchas posibles acciones y consejos prácticos para prevenir y combatir  muchos de estos procesos. Todo esto puede constituir el objeto de otro trabajo posterior.